| Una verdadera fiesta para despedir el año |
|
|
|
| Escrito por Belisario Sangiorgio | |||||||
| viernes, 05 de diciembre de 2008 | |||||||
|
Las Pastillas del Abuelo se despidieron con un show a todo trapo en el megaestadio Malvinas Argentinas donde alguna vez se lucieron Charly García e Intoxicados, entre otros. Rock24horas no podía faltar!
Las puertas del Estadio Malvinas Argentinas se abrieron a las 18 30 para dar refugio de la tormenta a los 6 mil peregrinos pastilleros que llegaron al barrio de Paternal desde diferentes puntos de Capital Federal y la Provincia de Buenos Aires. Adentro, el diluvio se hacía escuchar sobre el techo. A las 20 30, el público se había olvidado por completo de la lluvia mientras colmaba, casi en su totalidad, las localidades del megaestadio. Las plateas rebalsaban de gente pero la cola del campo todavía estaba vacía. Allí, algunos fieles inflaban globos, cortaban diarios transformándolo papel picado y desplegaban los trapos de su banda preferida que, una vez más, cerró un año al palo. El show arrancó entre las 21 y las 21 30, como estaba previsto. Abrieron el recital de despedida con ¿Que vicios tengo?, un tema del nuevo disco, e hicieron explotar a un estadio que se tiñó de cumpleaños con tantos globos gigantes y aplausos de bienvenida para Las Pastillas del Abuelo. En la lista continuó la clásica Chacarera (o Perdido) que, rápidamente, los habilidosos músicos engancharon con los primeros y poderosos acordes de José. A esta altura, la cola del estadio cubierto donde alguna vez se presento Charly García e Intoxicados, estaba completa. El repertorio fue variado e incluso sorprendente. En los 31 temas no estuvieron incluidas canciones como Cowboy, Historias, Cubano y el histórico tema La Cerveza. Sin embargo, si retumbaron, en los rincones del gigantesco escenario, los rasgueos en las guitarras de Bochi y Fernando que daban vida a Envuelto en soledad, Me han dicho y Ama a quien llora por ti. El recital no contó con un segmento acústico. Pero, por otro lado, la magnitud de los invitados hizo menor este pequeño detalle. El enano de la Furia de Petruza acompañó a Piti Fernández en Tantas Escaleras, mientras ante sus ojos, explotaba la fiesta pastillera de fin de año. Luego, una murga cantó y bailó con la banda al ritmo de Candombe Feco, Raíces y Viejo. En ese momento, Piti recitó un magnífico poema para su madre, que cumplía años. A la hora de escribir, Juan, como pocos lo conocen, es diferente a los demás. Acompañaron, además, Mikel de Kapanga, Jorge, Ariel y Banjo, en guitarras y agite; el Negro López fue la frutilla del postre y descoció su viola sobre los últimos temas del show. También se acercaron Pato Méndez en el bajo y la infaltable Bárbara, cantante de Mamá Chabela. La fusión de estos increíbles músicos, el carisma del público que los acompaña hace varios años y un fin de año al palo desencadenó un nuevo descontrol en el Malvinas Argentinas con el ritmo Ska que en cada recital vuelve a parir a Calipso, precedida como siempre por Otra Vuelta de Tuerca. Volver a respirar, descansar los pulmones agitados de un pogo casi constante durante dos horas, secar la transpiración con remeras mojadas y esperar, como todos los años, el comienzo de un nuevo ciclo que los seguidores caminarán junto a esta banda que no deja de deslumbrar al público argentino.
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!
Powered by !JoomlaComment 3.21
3.21 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
|||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|






No se si alguien contesta esto pero h...
dale loco ponete las pilas
antes de ir a la tumba kiero ver a li...
groooosos! son lo +