| Quema de tanto pedalear |
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| miércoles, 13 de mayo de 2009 | |||||
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El miércoles pasado Bicicletas hizo su primer Trastienda a solas. La banda de Coghland presentó Quema, su segundo disco oficial, recién sacado del horno.
Sin preámbulos, el show arrancó bien arriba con La Puerta, tema del reciente disco. Ojos sirvió para ajustar el sonido, ya que todo estaba muy bien programado excepto el sintetizador, que cuando hacía de colchón se convertía en una gran bola de ruido que aplastaba al público. Después de Corre, el cantante y guitarrista Julio César Crivelli se dirigió por primera vez a su gente y saludó con un “¿Hace cuánto que esperamos esta fiesta? El quinteto es impecable arriba del escenario. El cantante emite a la perfección las melodías, acompañado por la guitarra de Federico Wiske y los sonidos futuristas de los sintetizadores de Ignacio Valdéz. Todo esto tiene como base el ritmo preciso de los golpes a la batería de Mariano Repetto y el bajo de Agustín Pardo. Por momentos las guitarras y el sintetizador se alinean para lograr un sonido etéreo, que da la sensación de estar deslizándose bajo el agua. El show de luces acompaña cada golpe de la batería, las variaciones de climas y de momentos. El show alternó temas del disco que presentaban, Quema, con temas de su primer disco Bicicletas y con temas de EPs anteriores. Conversación, Casa, Elefantes, El sol, 11 y 20, En el aire, Escaleras bajo el cielo, fueron algunos de los temas destacados de la noche. Las letras de sus canciones permiten ver que son una banda cargada de un romanticismo alucinatorio. Frases como “En las fiestas también hay momentos de amor” u “Hoy voy a romper tu corazón”, demuestran el sentimentalismo poético de estos muchachos, fusionado con dejos electrónicos que por momentos los acercan a los Chemical Brothers. Esta combinación se ve a lo largo de su carrera: ya fueron teloneros de Daft Punk, Arctic Monkeys y Roger Waters. Ellos mismos reconocen como influencias tanto a Los Redondos como a Miss Kittin. Para el tema que da nombre a su segundo disco, Quema, Mariano, el batero arengador (destacado ante la sobriedad de los demás integrantes de la banda), mostró un cartel con la palabra “EMOCION”. Cuando empezó el tema se entendió el porqué del cartel, ya que la canción hizo agitar a toda la gente que estaba en La Trastienda. Esto mostró la variedad de climas que instalan los temas de esta banda, que con los finales de Julio César a capella, con esa voz particularmente raposa pero tierna, y los palillos del baterista con felpa en la punta, suavizaba algunas canciones.
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dale loco ponete las pilas
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groooosos! son lo +