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El sabado 26 de abril, el MicroEstadio Argentino Juniors se copó de gente para ver a seis bandas que derrochaban calidad en cada acorde. El Vuelto S.A., Karamelo Santo y Riddim fueron algunas de las que participaron. Mirá las fotos exclusivas de Rock24horas.com de este gran festival.
La noche del sábado arrancó temprano, con una velada que prometía ser abrumadora. Seis bandas dispuestas a dejarlo todo arriba de un escenario que estaba listo para ser usado. El rock, el reggae y el ska, fueron los principales invitados de la noche en el MicroEstadio Argentino Juniors del barrio porteño de Paternal.
La cita dio comienzo a las seis y media de la tarde de la mano del grupo cordobés “Dale Roska”. Siete músicos en escena lograron demostrar que ser primeros en un festival no es motivo para echarse atrás. La banda de las sierras cordobesas arrancó su show con “Bailando Ska”, una canción que sugería no quedarse quieto en ningún momento, y siguió con esa impronta durante el resto de su presentación. Siempre bien arriba, con mucha fuerza, divirtiendo y divirtiéndose sobre el escenario. La cantidad de personas que habían ingresado hasta ese momento no llegaron a ocupar la mitad del estadio, haciendo del sonido una atmósfera más íntima, más propia.
La noche empezó a tomar otro color, cuando “Karma Sudaca” sacó a relucir su metalero sonido con claras influencias norteñas. Los cuatro tucumanos, interpretaron sus temas en el más amplio sentido de la palabra. Cada frase, cada estrofa, cada nota, se cargaban de una emoción de la que el publico era partícipe. El extenso registro del cantante, junto con la poderosa distorsión de la guitarra eléctrica, hacían vibrar las paredes del micro estadio. Sus canciones eran prolijas, y en sus fusiones predominaba siempre el estilo metalero al folklórico. Los espectadores empezaban a ser cada vez más, y las expectativas de los mismos parecían ser cada vez mayores. Karma Sudaca se despide con mucha fuerza de la mano de una “chacarera rocanrolera” dejando solo ganas de seguir escuchando más. El tiempo pasa, y de a poco se asoma una cortina musical que provocaba un inevitable flexionar en las rodillas cada vez que sonaban las cuerdas de la guitarra. Era el reggae, que se estaba anunciando. “Dread Mar I”, seria el siguiente.
La gente empezaba a juntarse cerca del escenario, cuando los primeros acordes de la banda comenzaron a brillar. Fueron los pioneros de la noche en lo que se refiere al reggae. Junto con una gran interpretación por parte del cantante y una buena puesta en escena del resto de la banda, las luces del show empezaron a cobrar una importante presencia. El público, hipnotizado, no apartaba la vista del espectáculo, y sus cuerpos se rendían ineludiblemente al ritmo de la música. Pantalones a rayas, morrales, gorros de lana, rastas, sonrisas, vivos colores, y un sin fin de elementos más, le daban identidad a este sonido y a la gente que se adueñaba del mismo. La multitud explotaba en saltos. Sus manos apasionadas, se agitaban como castigando al aire. “Promesas” era lo que estaba sonando. De esta manera, Dread Mar I cierra su show bien arriba y de la manera más picante.
Pero la fiesta apenas estaba comenzando. “Karamelo Santo” iba a ser el próximo anfitrión seguido de Riddim, y dejando en el ultimo lugar a la cereza del postre: “El Vuelto S.A.”. La noche seguía su curso, el estadio, cada vez más completo, pedía a gritos que esto no terminara. Karamelo Santo fue uno de los mas aclamados. Eran las 20.30 y arrancaban duro con “Agüita del Challao”. El público se rompió inmediatamente en un multitudinario pogo. Las luces fueron favorables a la hora de decorar su show, y los músicos en escena se descontrolaron de la mejor manera, viciando a sus seguidores con el mismo afán.
“Riddim” no se quedaba atrás a la hora de estremecer al auditorio. Sus compases eran tan prolijos como su puesta escénica. Generaban un clima cálido y deleitable, característico del estilo, aunque también preponderaba un imponente sonido, como marca registrada de esta prodigiosa banda.
A medida que las horas pasaban, la gente se entusiasmaba más, y se nutría banda a banda de todo el efecto reggae-rock que suscitaba el festival. Sabían que pronto llegaría el final tan esperado por muchos. El aclamado cierre de “El Vuelto S.A.”. La banda liderada por el ex integrante del legendario grupo “Sumo”, Alejandro Sokol, iba a ser la encargada de ponerle el moño rojo al espectáculo. Un soberbio telón negro en el escenario no permitía ver la previa de lo que iba a ser el cierre definitivo. La gente aplaudía y ovacionaba clamando la presencia de El Vuelto S.A.. Hasta que por fin, abrieron el telón, y los músicos salieron en escena con toda la fuerza que el público esperaba ver. Sokol, con su campera plateada y sus anteojos ahumados, arrancó cantando “El ojo blindado” de Sumo. Luego siguió con un repertorio pelotasiano con “Cabeza de Turco”, “Escaleras”, “Corderos”, “Pasillos” y algunos covers más, entre los que también se encontraban versiones de conocidos temas de The Beatles, The Police, y Pink Floyd. Sokol anuncia el final, presentando “Come together”, de la mítica banda de Liverpool.
Sus fans exasperados y no contentos con que todo haya terminado ahí, pidieron otra y El Vuelto accedió. “Esta les va a gustar” fueron las palabras del cantante, antes de arrancar con “Comfortably Numb” de Pink Floyd. Así terminó el espectáculo en el MicroEstadio Argentino Juniors, dejando como saldo a unas 5.000 personas enfermas de rock, saturadas de reggae y sin ánimos de curarse. Corresponsal: Dioniso Fotografía: Rocío Velázquez Entrevista en Vivo a Diego de Karamelo Santo
Entrevista en Vivo a Tony de Karma Sudaka
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No se si alguien contesta esto pero h...
dale loco ponete las pilas
antes de ir a la tumba kiero ver a li...
groooosos! son lo +